Esta web utiliza cookies para obtener datos anónimos de acceso. Si continúas navegando, consideramos que aceptas nuestra política de cookies.

×

Semana Santa

Ayuntamiento de Sierra de Yeguas

Semana Santa

Cercano a los tres mil habitantes, este bello pueblo del norte de la provincia, ofrece una atávica tradición semanasantera, conteniendo una serie de aportaciones en su historia que la han hecho diferente. El movimiento procesionista se remonta al siglo XVII, aunque no será hasta principios del siglo XX cuando se constituyen legalmente las hermandades, siendo algunas pocas familias del pueblo las encargadas de organizarlas.

La historia de Sierra Yeguas es densa en una serie de aspectos antropológicos y devociones. El Viernes de Dolores salía una procesión llamada "de los hombres" a las doce de la noche, compuesta por dos filas de penitentes rezando el rosario y llevando un crucifijo.

En la madrugada del Jueves Santo tenía lugar el Sermón de Jesús donde se escenificaba la Pasión del Señor; seguidamente comenzaba la procesión de Padre Jesús, seguida de las imágenes del Cristo de la Humildad y de la Virgen de los Dolores.

En esta procesión el momento más álgido era el del "encuentro" entre Madre e Hijo mientras que el pueblo oraba de rodillas.

Tras el Sermón de las tres de la tarde del Viernes Santo, se procedía al descendimiento de Cristo por parte de los Santos Varones que, presentándolo a su Madre, lo depositaban finalmente en el sepulcro.

A continuación se procesionaba el Cristo de la Vera-Cruz y tras él, el Santo Entierro acompañado de la Virgen vestida con indumentaria negra. Finalizaba la Semana de Pasión con la procesión "de las mujeres" en la que se sacaba una pequeña imagen de la Virgen.

La Guerra Civil dio al traste con todo el bagaje cultural y artístico de la Semana Santa, por lo que hubo de recompensarla y encargar imágenes de nueva factura.

En la actualidad existen seis hermandades articuladas -según el Titular procesionado- en las siguientes jornadas. Comienzan los desfiles con la procesión de la "borriquita" el Domingo de Ramos. La talla procede de Olot y fue donada al pueblo por una hermandad de Alcalá de Guadaira.

Hasta la tarde del Jueves Santo no hay más cortejos. Es el momento en el que salen de la parroquial las imágenes del Cristo de la Humildad, obra de Castillo Lastrucci (1942); el Cristo de la Vera-Cruz, obra del mismo imaginero (1938) con la Virgen de la Esperanza, escultura de Sebastián Santos Rojas (1957), ambas en un solo trono.

La noche del Viernes Santo es el momento reservado para la procesión del Santo Entierro y María Santísima de la Soledad. Ambas imágenes, son obras de Castillo Lastrucci (1942). Cabe destacar el momento de la recogida en las puertas del templo.